Yo seguía cabizbaja cuando me atrajo hacia él y me abrazó con fuerza. Yo le devolví el abrazo hundí mi cabeza en su pecho esperando que las lagrimas brotaran de mis ojos, pero ya no me quedaba ninguna.
-Sabes lo mucho que te quiero, ¿verdad? ¿Aún lo recuerdas?
-Mmsii...-contesté a duras penas desde su pecho.
-Solo nos tenemos a nosotros - separó sus manos de mi cuerpo y las puso a los lados de mi cabeza, subiéndola para que lo mirase a los ojos.- Y eso nos hará más fuertes.
-También tenemos al grupo...
-Cierto-dijo sonriéndome.
La puerta del ascensor se abrió. Estaba vacío. Entramos en él y abracé de nuevo a Ángel... Y los recuerdos llegaron a mi mente...
Ángel y yo eramos como la mayoría de los chicos del refugio, también como los de nuestro grupo... huérfanos. Pero yo no perdí a mis padres porque se hubieran infectado.
Mi hermano es militar, y se había ido con su pelotón a Barcelona. Iban de maniobras unos meses y después volverían a Granada, pero resulta que mis padres decidieron viajar con mi cuñada para hacerle una visita antes de que él volviera, con la desgracia de que el el piloto decidió estrellar el avión por el camino. Podría decirse que se volvió loco por el camino y se llevó varias vidas con él. Sí, el piloto estaba infectado.
Al menos mis padres, mi cuñada y el resto de viajeros que les acompañaban no sufrieron el proceso de mutación, auque los padres de Ángel no corrieron la misma suerte.
Tuvo que encerrarse en su habitación y bloquear la puerta con una gran y pesada cómoda para que no pudieran entrar. Se armó con una de sus katanas y con la ventana del balcón abierta esperó a que la ayuda llegase. Esa ayuda fuimos mi hermano y yo en un helicóptero. Lo malo fue que se olvidó de coger sus dos katanas, y ahora, después de dos semanas, nos dirigíamos a recuperarlas.
Respiré hondo al volver al presente y me separé ligeramente de Ángel para poder admirar su rostro. Era lo único que me animaba. Me perdí en sus ojos azules, en sus labios carnosos y rosados... Su tez pálida era igual que la mia y sus cabellos negros le caían sobre los hombros...
>>Continuará...
No hay comentarios:
Publicar un comentario